jueves, 4 de noviembre de 2010

El Despertar (10)



21 de septiembre de 2020

Roberto a la mañana siguiente de cuando encontrara el extraño artefacto, el pensó que todo había sido un sueño, un hermoso sueño, no podía dejar de pensar en esos hermosos ojos violeta, en las cosas que vio, en los recuerdos de el y de ella, se sentía en paz, había sido como vivir una corta pero intensa vida en una noche, pero también triste por que ese ser tan extraordinario había sido al final solo un sueño, y por muy real que se haya visto, era solo eso, mas no podía evitar, amar… a ese ser tan extraordinario, por el tiempo que duro el sueño, y la intensidad, deseo tanto que todo eso haya sido cierto, de repente vio a su lado el artefacto, el extraño telescopio estaba ahí!, el no lo podía creer, como era posible acaso no había sido un sueño?, de repente un estruendo interrumpió sus pensamientos, cuando dio la vuelta vio como su ciudad empezaba a arder en llamas –mi familia!- pensó, tomando el objeto volvió corriendo a la ciudad.

Finalmente paso lo que muchos temían y otros anhelaban, estallo la guerra en Sudamérica, los motivos, o mas bien las excusas, las de siempre, diferentes ideologías usadas como pretexto para alentar a los pueblos a alzarse unos contra otros, siempre en beneficio de otros, algunos culpaban al antiguo sistema de la miseria otros propugnaban la defensa de una formula salvadora de la humanidad que había dado resultados muy pobres hasta ahora, guerra era la excusa perfecta para para cubrir los errores de unos y lograr los objetivos de otros-meditaba Roberto- ninguna guerra trajo algo bueno realmente por que hasta ahora nadie había demostrado que las ideas impuestas en la guerra eran realmente para el bien común sino mas bien para lograr objetivos personales, tal era el nivel de control que las elites habían logrado sobre todo el mundo.

Es fácil nombrar culpables en una guerra, pero casi siempre la tienen los lideres de todas las partes implicadas y los que la pagan son los pueblos, no se podría decir con exactitud cómo empezó o quien tenía o no razón, se podría decir que fue una especie de locura colectiva, un fervor nacionalista, siempre avivado por las potencias que vendían sus armas a uno u otro bando, un show mediático, una excusa de un incidente fronterizo, un asesinato, una malinterpretación de una declaración, cuando se quiere guerra cualquier excusa es buena, una mentira el sonido de los tambores de la muerte.

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